Quiero compartir contigo experiencias que he tenido con algún problema de salud y cómo lo he resuelto por métodos que muchas personas considerarían que “se salen del tiesto”. Me gusta investigar y optar por lo que para para mí tiene sentido y creo que es más beneficioso para mi salud, bienestar y desarrollo. Me encantará leerte y responderte en los comentarios. Y si alguna terapia o práctica ha sido relevante para ti, estaré feliz de que me hables de tu experiencia. Ya sabes que lo bueno ¡hay que compartirlo!
OJOS
Hace 7 años, me salió en el ojo derecho un pterigium, que consiste en un crecimiento anormal de tejido que se extiende desde la conjuntiva, como una tela blanquecina, y puede crecer hasta invadir toda la córnea y limitar la visión. Cuando lo detecté, fui inmediatamente a un oftalmólogo del que me habían dado muy buenas referencias. Este doctor no sólo me recomendó una intervención quirúrgica, retirando el pterigium e injertando tejido de debajo del párpado, (algo que no aseguraba al 100% que no volviera a salir), sino que me aconsejaba operarme también del otro ojo, – ¿pero si en el ojo izquierdo no tengo nada? Le dije, a lo que me respondió tajante, – te saldrá y es mejor hacer el injerto antes. Recuerdo que cada intervención del ojo eran unos 1.500€. Decidí acudir a otro profesional para tener una segunda opinión. Esta vez la oftalmóloga me recomendó vigilarlo y hacer una revisión en 6 meses, porque el único problema que veía en ese momento, era una mera cuestión estética. Entonces fui a Carmen Salgado, mi naturópata de cabecera, y me recomendó que me pusiera unas gotitas de Eufrasia. De vez en cuando me hago un tratamiento con gotas de homeopatía y ahí sigue el pterigium chiquitito (yo lo veo incluso mejor que hace 7 años) y en el otro ojo, nada… Como el problema podía afectar a la visión, en el proceso tuve oportunidad de indagar en el terreno emocional e investigar sobre lo que no estaba queriendo ver en ese momento de mi vida.
CORAZÓN
En una ocasión, un cardiólogo me diagnosticó extrasístole, latidos más fuertes de lo habitual y con cambios de ritmo que me provocaban sensaciones muy desagradables, como si un pájaro aleteara fuertemente en mi corazón. El doctor me dijo que era benigno y que si me molestaban mucho, podría recetarme un betabloqueante. Yo, que soy anti pastis, me fui a un osteópata. La Osteopatía es una manera holística de ver el cuerpo en su globalidad, un método terapéutico manual que lo desarrolló, en los Estados Unidos a finales del siglo XIX, el médico y cirujano Andrew Taylor Still. En sólo una sesión, las sensaciones desaparecieron. De pequeña, me caí de pecho sobre unas rocas desde una altura considerable. Ese trauma físico (y también emocional) había creado cierta contractura en la zona del pericardio, la membrana que recubre al corazón. Durante años no había dado la cara, aunque cuando meditaba, sentía como una piedra en el área del corazón. La caída podría haber sido la causa de esas arritmias, o quizás no, pero el caso es que después de unas cuantas sesiones de osteopatía y unas gotitas de extracto de espino blanco, que es muy bueno para la salud del corazón y que me lo recomendó el biólogo George Oxley, la extrasítole desapareció. También trabajé en el terreno emocional.
BOCA
Hace 4 años, fue también un osteópata el que me aconsejó que me revisara la boca, porque el dolor que tenía en la escápula derecha, y que llevaba mas de 6 meses sin mejorar, venía de la mandíbula. Intuía que debía ir a alguien que tuviera una visión más integradora del cuerpo humano. Me hablaron de la Dra. Paula Álvarez, una odontóloga cuyo trabajo se basa en la DENTOSOFÍA, o sabiduría de los dientes, y pedí cita con ella. Ya en la primera consulta me fascinó la visión de este tratamiento, donde la puerta de entrada es la boca, pero va mucho más allá de los dientes, actuando también en el nivel mental y emocional. Después de cuatro meses usando por la noche y algunos minutos durante el día, un activador, un molde de silicona que se asemeja a los protectores de los boxeadores, el cambio fue ¡espectacular! No solo se fue la molestia de la escápula, sino que los dientes de arriba, que los tenía muy salidos, y los de abajo, que estaban apiñados, se colocaron. La mandíbula dejó también de craquearme al abrir la boca.
La DENTOSOFÍA ha sido desarrollada por el Dr. Michel Montaud quien afirma: “Cada diente tiene una razón de ser y un significado profundo. La boca y los dientes nos hablan. Son una expresión, un reflejo de la vida psicoafectiva. Escuchémoslos, mirémoslos, comprendámoslos, ellos nos explicarán nuestra historia y nos permitirán, si así lo decidimos, curarnos.”
La Dra. Álvarez me habló también de Christian Beyer y la Psiconeurodontología, una herramienta de desarrollo personal de autoconocimiento y ayuda del equilibrio de la salud buco dental. Muy interesante también lo que plantea Beyer. Tuve una sesión con él y fue muy reveladora.
MENOPAUSIA
Hace unos 7 años comencé con síntomas asociados a la menopausia; sofocos, tristeza, insomnio, sequedad, mente embotada… mi ginecóloga de entonces me sugirió la terapia de reemplazo hormonal, que implica algunos riesgos, nada desdeñables, como que puede aumentar el riesgo de cáncer de pecho, enfermedades cardíacas y derrame cerebral. Cambié de ginecóloga y me recomendó unos medicamentos homeopáticos que sigo tomando. También seguí un tratamiento de TERAPIA NEURAL, que consiste en equilibrar el sistema nervioso mediante inyecciones de procaína, en puntos específicos del cuerpo. Comencé a tomar suplementos, siguiendo las indicaciones de Carmen Salgado, y por supuesto, continué con mi práctica sagrada de meditación, ejercicios de respiración y de cuerpo. Todo este abordaje me ha ayudado a transitar por esta etapa con mayor equilibrio y bienestar. Lo último que he probado han sido 5 sesiones, con terapia manual y la diatermia de alta frecuencia ( INDIBA), con la fisioterapeuta experta en suelo pélvico, Christel Alcaide, de FISIOHM, para tratar la sequedad y los dolores en las relaciones sexuales. Tengo que decir que he mejorado muchísimo.
A veces damos por sentado ciertos síntomas y disfunciones, aceptándolas como algo normal a una edad, cuando la realidad es que se puede hacer mucho por rejuvenecer y estar mejor. En esta búsqueda de querer sentirse bien, cada persona tiene que encontrar el camino que para ella tiene sentido.
ESTRÉS | SUFRIMIENTO
Podría seguir escribiendo sobre muchas otras experiencias personales y abordajes que se salen un poco de la norma, pero no quiero abrumarte con tanta información, ya hablaré de ello en otro post. Eso sí, quería acabar con MINDFULNESS, lo que para mí es el paraguas de todo lo demás. No sólo mindfulness es atención consciente, atención plena, sino que conlleva el discernimiento de lo que es beneficioso y de lo que es perjudicial. Es decir, el camino de la comprensión, de la liberación del estrés, el sufrimiento, la insatisfacción y la angustia existencial.
Durante muchos años fui prisionera de mis creencias y pensamientos. Vivía llena de miedos y fobias, con angustia y estrés. Hasta que comencé a practicar meditación mindfulness y empecé a saborear el verdadero bienestar. Tal fue la transformación que produjo en mí, que me formé para poder enseñar este tesoro a todas las personas que quieren una experiencia de vida más satisfactoria.
Ya sabes que lo bueno ¡hay que compartirlo!
Un fuerte abrazo.
MNB: MINDFULNESS Y NEUROCIENCIA
Un programa teórico-práctico on-line en vivo de 8 semanas, en el que aprenderás cómo cuidarte para vivir una vida más plena y feliz.
