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Porridge, el desayuno que “acaricia” mis intestinos

Hay mucha gente a la que los cambios les produce urticaria, sin embargo a mí me resultan motivadores, y de hecho los provoco, siempre veo en ellos nuevas oportunidades. Si veo que estoy en una fase en la que me estoy estancando, comienzo a hacer pequeños cambios externos, como mover los muebles de lugar, cortarme el pelo, o pintarme las uñas de la mano. Son simples acciones externas que están rompiendo la inercia del día a día y que van a desencadenar cambios mas profundos. La cosa es moverse, ponerse en acción, generar una nueva energía que dará paso también a algo nuevo. La vida es un cambio continuo y a mí me gusta fluir con la vida.

Esta filosofía la traslado también a la alimentación. Uno no siempre tiene los mismos intereses o las mismas circunstancias vitales, ni, por supuesto ¡la misma edad! La alimentación, por lo tanto, debería adecuarse a cada momento y objetivo, debería ser un camino de exploración. Qué aburrido me resultaría, por ejemplo, desayunar tooooodos los días un pan con aceite. Pero no solo por el tedio de comer siempre lo mismo, sino porque creo que hay que darle al cuerpo distintos estímulos. Por eso, cada día procuro desayunar algo diferente.

Hoy te propongo porridge de avena, un desayuno de origen escocés muy habitual en los desayunos de los ingleses y americanos que quizás hayas visto en los bufetes de los hoteles, eso si, tuneado y a mi manera. Me he vuelto una auténtica fan de este desayuno que está muy rico, me da energía para toda la mañana y me sienta de maravilla.

En el video te muestro cómo hacer el porridge de avena con leche de coco, aunque puedes variar según tu gusto con otra leche vegetal u otro cereal. El otro día compré en Pepita y Grano unos copos de quinoa tricolor que me han encantado, una opción estupenda si eres celiaca o tienes alguna intolerancia al gluten.

¡Qué lo disfrutes!

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