El verano pasado estuve en Indonesia en lugares bellísimos, y sin embrago, en muchas ocasiones afeados por montones de envases, latas, bolsas, plásticos… en Bali me apunté de voluntaria a un “trash walk” (paseo de basura) con John Hardy, empresario canadiense volcado en la ecología y dueño del hotel donde me alojaba. Ataviados con grandes sacos y palos con pinchos en el extremo a modo de arpón, “cazábamos” lo que encontramos por el camino. En las acequias, los descampados, a orillas de los arrozales y de los ríos…

La globalización llega a todos partas en forma de productos, no así la gestión de sus residuos. Aquí, en Occidente, que seguro generamos muchísima mas basura, tenemos la suerte de no verla de forma tan evidente, pero ¡ay! cuanta porquería generamos las personitas. Y la más terrible, ¡el plástico!, que tarda cientos de años en descomponerse y que está por todas partes, incluso puede, que en nuestra sangre…

Pero como esta web es un lugar optimista, quiero poner el foco en iniciativas como la de Lauren Singer, una joven neoyorquina, graduada en estudios medioambientales, que decidió pasar de la teoría a la acción, y que asegura haber conseguido vivir sin generar basura en una ciudad como Manhattan. Lauren empezó a prescindir de los envases de plástico, comprando productos a granel. Tiene recetas caseras para todo y ella misma se fabrica el detergente para la lavadora, la loción para la cara o la pasta de dientes.

Mi amiga Laura Ribas me habló de Lauren y me dio la receta de la pasta de dientes que comparto contigo. Un dentífrico saludable, muy fácil de hacer y con el que reducirás el consumo de envases.

¡Que la disfrutes! Pongamos menos plásticos en nuestras vidas